FRUTAS CONFITADAS: KIWI

Kiwis confitados

En la decoración de tartas, bizcochos y pasteles, nos encontramos muchas veces con frutas escarchadas y frutas confitadas o almibaradas. Veamos la diferencia.

Confitar frutas consiste en la sencilla operación de cocerlas brevemente o cubrirlas con un baño de almíbar.
Escarchar frutas es un proceso más largo y laborioso mediante el cual el azúcar se cristaliza sobre las frutas quedando éstas recubiertas de una capa blanquecina que semeja a la escarcha, de ahí su nombre.

Yo nunca hago frutas escarchadas porque no me gustan. Llevan demasiado tiempo y demasiada azúcar pero sí que a veces preparo frutas confitadas o almibaradas para añadirle a otros dulces como el roscón de reyes y tartas como la de limón con kiwis y otras.

  • Para confitar bien las frutas tenemos que tener en cuenta sus características: blandura, textura, fibra, jugosidad y darle a cada una el tratamiento que más le vaya.
  • También necesitamos conocer la técnica básica de elaboración del almíbar.

El almíbar es un líquido más o menos espeso que preparamos a base de agua y azúcar, generalmente en la proporción de mitad de agua  y mitad de azúcar o algo más de agua que de azúcar.

En función de lo espeso que lo dejemos tendremos los diferentes grados que van del jarabe o sirope hasta el caramelo pasando por hebra fina, hebra fuerte, perla, bola, escarchado y quebradizo.

Si la fruta que queremos confitar es dura y fibrosa, no nos limitaremos a cubrirla con el almíbar sino que la coceremos durante unos minutos en él para que a la vez que se empapa, se ablande. Es lo que pasa con la naranja confitada y con las castañas.
Cuando la fruta es blanda y menos fibrosa, apenas se cuece en el almíbar o incluso se cubre con el almíbar hirviendo sin llegar a cocerla.

Los kiwis confitados de hoy, van dedicados a Sear, un usuario del blog que me ha sugerido la idea de añadirlos al roscón de reyes por su bonito color.

Kiwis

QUIWIS CONFITADOS

INGREDIENTES
125g de agua – 100g de azúcar – 3 kiwis ( la cantidad de almíbar puede dar para alguno más)
ELABORACIÓN
El almíbar
Ponemos el agua y el azúcar en una cacerola y lo llevamos a fuego mínimo.
Revolvemos para que el azúcar se disuelva y no dejamos que hierva bajo ningún concepto hasta que toda el azúcar haya quedado disuelta y el agua se vea transparente. Si hierve antes de ésto puede cortarse.

Subimos entonces el fuego y dejamos que hierva, ahora ya sin remover para nada, durante unos 10 o 12 minutos o hasta que veamos que el almíbar adquiere consistencia.

Para comprobar la consistencia del almíbar existen termómetros y utensilios que los cocineros caseros normales y corrientes no solemos tener a mano así que el sistema de toda la vida consiste en introducir una cuchara de metal en el almíbar y dejar que gotee. Si la gota queda adherida a la cuchara y no se desprende, ya lo tenemos a punto para confitar.

Almíbar

Mientras se hace el almíbar, pelamos los kiwis y los partimos en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor.

Rodajas de kiwi listas para confitar

Aquí surgen dos posibilidades:

  • Si no nos importa que el kiwi pierda parte de su brillante color verde, introducimos las rodajas en el almíbar y dejamos que cuezan en el durante un minuto. Así podremos conservarlas durante más tiempo.

 

Kiwis confitados
  • Si por el contrario, queremos como Sear que les quede un color verde brillante, colocamos las rodajas en un recipiente y volcamos sobre ellas el almíbar hirviendo. Dejamos que se impregnen bien y que se templen y las recogemos en un recipiente hermético junto con el almíbar sobrante.
Kiwis confitados

También pueden escurrirse del almíbar y ponerse a secar sobre una rejilla pero yo es una operación que no recomiendo ya que es engorrosa, lleva bastante tiempo y la fruta puede almacenar gérmenes o polvo.

Fuente: http://cocinasanayfacil-ruqui.blogspot.com.es/

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